El
Sevilla, irregular y desconocido en Liga y eliminado en la
Copa del Rey, intentará aferrarse a la última competición que le podría permitir, al menos, adecentar la temporada. Y no es otra que la
Europa League, un torneo que le aupó a la escena internacional en 2006 y 2007.
El primer escollo en el camino fuera de la fase de grupos es uno de los muchos candidatos que optan a este título.
El Oporto, que este año sólo ha perdido en
Copa portuguesa y Copa de la Liga, cuenta con un espléndido bagaje de 25 victorias y 3 empates entre
Liga y Europa League. Su tarjeta de presentación la completa su entrenador, André Villas-Boas, discípulo de Moruinho en Oporto, Chelsea e Inter y llamado a cotas mayores.
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